Letras, sonidos y otras hierbas

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Lock,Stock and two smoking barrels

Lock, Stock and two smoking barrelsAntes de hablar del disco, es importante hacer notar lo que debería ser obvio pero que en este caso es esencial, la simbiótica relación que hay entre la película y su banda sonora. Gran parte de la majestuosidad de Lock, Stock and two smoking barrels se debe a su banda sonora; el lazo que logra unir una rola con otra haciendo que la banda sonora pueda considerarse un producto aparte, es la película. Por lo que es de gran ayuda, ver la película para sacarle lo mejor al disco que ayer nos sirvió de pretexto, para el Audio Smoking Sessions Vol. 13 

Han pasado casi veinticuatros horas desde nuestra semanal discada de cada día de la luna, y el sabor de boca, sigue ahí… placentero, humeante y relajante. Gracias a los brebajes brindados por mi tocayo y a los recuerdos, sensaciones y sonidos que nos deja la banda sonora de Lock, Stock and two smoking barrels.

La aventura comienza con una rolita bastante roquera, de la banda inglesa Ocean Color Scene. Una energética rola, con un sonido de guitarra que nos trae a la mente la tradición roncarolera inglesa.

We grow copious amounts of ganja, yah? And you’re carrying a wasted girl and a bag of fertilizer. You don’t look like your average horti-fucking- culturalist!

Police and Thieves, esta conocidísima (no por esto mala) rola de Junior Murvin, después versionada por The Clash aumentándole la fama, es la segunda canción. La voz aquejumbrada del exwailer y el cadencioso reggae introducen otro de los ingredientes que hacen especial a la película y al soundtrack: Policías y ladrones.

Spooky de la cantante inglesa Dusty Springfield, también participe en la banda sonora de Pulp Fiction, es la tercer rola del disco. Sensual, como lo es todo lo adornado con la dulce voz de la Sra. Springfield. Es una canción que nos trae el elemento soul al disco, que será recurrente en lo que nos queda del mismo.

-Shotguns? What, like guns that fire shot?
-Oh, you must be the brains of the operation. Yes, guns that fire shot.

Drum and bass, pues también hay momentos de fiesta que necesitan ser ambientados, y para ello Guy Ritchie trajo a E-Z Rollers que con Walk this land, una pieza bailable y con arreglos bastante pachecos, para adornar una eufórica borrachera.

Oh come on, not now… you fuckin….

Otra de esas rolas famosas que dificílmente pueden entrar en la banda sonora de una película por el significado que ya tienen, pero que esta ocasión es una de esas sanas excepciones. Estoy hablando de I Wanna be you dog, por la banda The Stooges.

-Just get me a sample.

-No can do.
What’s that? Some place near Katmandu? Meet me halfway, mate.

Look, it’s all completely chicken soup.
It’s what?
It’s kosher. As Christmas.
The Jews don’t celebrate Christmas, Tom.

Si alguna vez te sientes traicionado, te tengo la canción perfecta. Why did you do it, de Stretch. Este cantante que fuera productor de muchos de los discos de 2PAC Shakur. Un bluesito quejumbroso, casi llorado como debe ser un buen blues.

-Ah shit, I’ve been shot.

-I don’t fucking believe this. Could every stop getting shot?

Oh Girl de Evil Supertars es la octava canción del disco y tal vez sea la única que no me gusta del mismo. Es algo de eso que llaman indie y tiene un martilleante sonido que puede hacer la canción más larga de lo que en realidad es.

Yeah, little bit of pain never hurt anybody. If you know what I mean. Also, I think knives are a good idea. Big, fuck-off shiny ones. Ones that look like they could skin a crocodile. Knives are good, because they don’t make any noise, and the less noise they make, the more likely we are to use them. Shit ‘em right up. Makes it look like we’re serious. Guns for show, knives for a pro.

La canción seleccionada para acompañar la escena más importante en la trama de la película, y el momento cumbre de la misma es Zorba the Greek, en la versión de los Gypsy Kings. Otra conocidísima canción con elementos técnicos de alta manufactura.

Me brinqué hace rato una canción de James Brown, para no repetir el tema. Pero este importantísimo artista del soul y del funk. Viene dos veces a esta banda sonor, con la canción The Boss y The Payback, que aparte de ser excelentes piezas musicales, cumplen su función de comparsa en la película a la perfección.

Para cerrar el disco, Guy Ritchie nos pone otra canción setentera de Pete Wingfield 18 with a bullet otra rola que logro treparse a las principales listas de popularidad de la época. Que es también, la canción que cierra la película.

Ser tan ecléctico le da mucha fuerza al disco, lo cual es obvio por tratarse de la banda sonora de una película. Pero tiene la peculiar virtud de meter canciones muy conocidas, que regularmente tienen ya un efecto y evocan sensaciones diferentes en las personas, en la película. Algo que escapa a mi entendimiento es la diferencia entre la versión inglesa y la norteamericana del mismo soundtrack . Que debe responder a una cuestión de mercado, pero es la diferencia es amplia, la versión europe cuenta con más música y más diálogos.

Es este un soundtrack complementado por una excelente película, que nos muestra la importancia que tiene la música en cualquier filme, que muchas de las veces, pasa desapercibida.

Es recomendable pues, ver la película y escuchar el disco, o ver el disco y escuchar la película.

It’s been emotional

LM