Letras, sonidos y otras hierbas

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41 clósets

Hacer el amor con mujeres me daba frío, por eso quise probar besos masculinos. Resultó lo mismo.

Tanta jotería, tanta transformación, parece una paradoja de esas que se paran en la calle primera esquina con mutualismo. El saltimbanqui de los géneros literarios, que en cada salto va dejando una estela de letras ordenadas de manera tan sencilla que dibuja una historia simple, entretenida y como suele ser una buena historia, se coje al lector-hembra para hacerle parir una serie de ideas que logran multiplicarse y nacen esos híbridos asquerosos que llamamos (al menos yo los llamo) reflexiones. Todo esto es y no es este libro transgénero: 41 clósets.

41 clósets

CONACULTA/CECUT 2009

Aborde la lectura de esta ¿novela? con la plena convicción de ser un pogresista open-minded versión 3.0, y ahora la abandono pensándome un decimonónico homofóbico de clóset. Y es aquí donde esta la principal  virtud de fondo que tiene la ¿novela (le vuelvo a poner los signos de interrogación pues ahora más que nunca desconfío de esas arbitrarias etiquetas que llaman géneros literarios)? Se convierte en un pensadero  que nos lleva forzosamente a reflexionar, palpar,e incluso oler (y no me ponga cara de fuchi), en ciertos pasajes, como es la jotería sin  (con) tanta mamada. Es un libro gay con bastantes huevos, muy bien pensado y también muy bien narrado.

La forma del libro, que está compenetrada con el fondo (la forma metida hasta el fondo) es un ir y venir de aforismos, versos, narraciones breves y ensayos. Bien atados por una narración que si bien considero tal vez tenga para un poco más, es de fácil (aquí el adjetivo fácil es considerado un elogio) lectura.

41 clósets, es un libro importante que ha ganádose un lugar bastante digno en mi biblioteca personal y seguramente aparecerá en mi lista de recomendaciones, alguna que otra vez.

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¿Te veré en el desayuno? de Guillermo Fadanelli

-¿Cuánto traes? – preguntó.
-Sólo doscientos pesos -dijo él, apenado-; es todo lo que tengo-.
Y ella:
-No te preocupes, eso es todo lo que valgo. Estás de suerte, ¿qué signo eres?…

¿Te veré en el desayuno?Tan pronto terminé de leer ¿Te veré en el desayuno? de Guillermo Fadanelli y corrí a escribir esto, no quería perder en los vericuetos de la memoria este aftertaste que deja el libro, saborcito a  viejo,  sabor bastante conocido y a su vez, irreconocible o irreconciliable tal vez.

Novela reeditada recientemente por Almadía, dos mil nueve para acercarnos más a lo exacto.  Tiene esa peculiaridad de la buena literatura, la atemporalidad. Pues las situaciones pueden adaptarse a diferentes décadas, ya sean los noventas donde fue escrita y pensada por Fadanelli (aquí me aventure a suponer, pero al menos publicada en los noventas, eso sí me consta), o mediados de la presente década, cuando fue adapatada al cine por Rodrigo Pizá, o en esta naciente década (MMX) cuando fue leída por su servidor.

Prosaica la prosa de Guillermo Fadanelli,  que con palabras digeribles y solo con los adornos necesarios. Nos lleva de la mano, sin dejarnos apartar la vista del libro, a observar con cierta lástima la interrupción en la rutina de personajes corrientes y cómunes; que buscan eso que no saben qué es, pero deben buscar.

Los personajes se mueven (lentamente, pero se mueven) en dos tramas gemelas, que desde temprano podemos darnos cuenta deberán coincidir. Pero que logra mantenernos atentos y haciéndonos la pregunta: ¿qué demonios pueden hacer estos pobres diablos? (la paradoja es completamente intencional).

Las virtudes narrativas de Fadanelli se manifiestan a lo largo de las cortas 178 páginas que contiene el libro.  Por lo que ¿Te veré en el desayuno? es una altamente recomendable novela, que bien puede leerse en incómodas posturas, incómoda situación, en el metro, en el taxi o en cualquier lugar no destinado para leer. Su invitación a preguntas necesarias, y su fácil estructura la hacen una de esas perlitas literarias que adornan las estanterías de esas ya no frecuentadas librerías.

LM



La novela que quisiera conjugar en pasado (génesis)

Hay una novela que quisiera escribir que escribo, o escribir que escribí, o leer porque ya la escribí, o al menos ya leer que la escribo. Por eso escribo esto, para mañana leer que ya la escribo.

Una historia de tres bloguers y vecinos, ocupantes del segundo piso de un edificio de departamentos, que pueden verse por las mañanas, leerse durante el día y escucharse por las noches. Todo esto, en el ambiente tijuanense y enmarcado por el entorno que da un mundial de futbol.

Nuestros tres principales personajes son un blogyeurista (aún no sé cómo se llama) que espía a sus dos vecinos através de sus blogs. El primer blog es el de un estudiante de comunicación (Mario), dedicado a su estudio, con el sueño de convertirse en comentarista deportivo, una novia chilanga y chichona, un gran recorte hacia su lado derecho y un desarrollado gusto por la marihuana.

El segundo blog es el de un viejo de treinta y tantos años, sin sueños, ni trabajo, ni quehacer alguno (Pedro Chinaski); pero con un talento especial para desagradar, sobrevivir, ver cada partido de futbol y bloguear; todo esto sin tener, mucho menos ganar, un solo peso.

El cuarto departamento del segundo piso lo ocupan tres vendedores de droga y aspirantes a mafiosos, que visten siempre pantalón de mezclilla y camiseta con la leyenda aeropostale. Aunque todos los días estrenan ropa pues prefieren no lavar y les causa repulsión ir a un trabajo donde los forcen a utilizar uniformes.

Nuestro blogyeurista lee y sigue los blogs  de sus vecinos (Pedro Chinaski y Mario), pues sus otros vecinos utilizan sus computadoras para ver y producir pornografía amateur exclusivamente. Gracias a esto, puede enterarse de todas y cada una de las cosas que sucedan en este edificio.

Debe esta novela mostrar el contraste entre personajes y personalidades tan común en Tijuana y el rol que juegan las nuevas tecnologías, en la cotidaniedad actual.

Debe convertirse en una novela que involucre directamente al lector, para que  éste pueda construir su propia lectura. Se intentará lograr esto, deconstruyendo la historia, gracias a la visión de cada uno de los personajes. Para presentarle la historia al lector, a través de fragmentos (que serán las entradas al blog de cada uno de los personajes, gracias al trabajo del blogyeurista) para que éste recoja y arme con las diferentes visiones una sola lectura. Tal como creemos, que es la vida.

En los próximos días, compartiremos más sobre la trama de este, aún sin nombre, proyecto de novela.

LM