Letras, sonidos y otras hierbas

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Blood Sugar Sex Magik

Blood Sugar Sex MagikHay rutinas que por más cíclicas y repetitivas que puedan ser, nunca se convierten en tedio. El Audio Smoking Session es una de ellas. Y ayer lunes, como tradicionalmente sucede cada lunes en Akktorama celebramos la versión catorce de nuestra discadas.

La propuesta llegó desde Chile y nos invitaron a escuchar Blood Sugar Sex Magik (1991) de Red Hot Chili Peppers. Aquel disco que convirtiose en puente del underground al mainstream para esta banda californiana de “Rock Funk”. Y que en ventas, calidad musical y situación temporal es esencial para la década de los noventas.

Blood Sugar Sex Magik fue producido por Rick Rubin, quién ha trabajado con bandas tan diferentes que van desde Slayer hasta Shakira. Quien parece sacarles este peculiar sonido, que les aseguro está en la memoria de todos los que vivimos nuestra adolescencia en la primera parte de los noventas.

Cuando RHCP grabó este disco, miembros de la banda pasaban momentos dificiles en su larga y singular lucha contra las drogas (cliché intencional e irónico). Que habían desembocado en la muerte de su anterior guitarrista Hillel Slovak. Por lo que su música también reflejo un cambio, en este caso para bien. Con una música llena de potentes riffs bastante cercanos al metal, un estilo de cantar de Anthony Kiedis bastante cercano al Rap, y letras con alto contenido sexual bastante cercano a lo vulgar (en el buen sentido de la palabra). Blood Sugar Sex Magik terminó siendo un shinypornorapidfunkrock salpicado de malas palabras, buena música y un chingo de sentimiento.

Las dinámicas Suck my kiss y Give it away marcan el estilo que domina a este largo disco. Que encuentra un sano equilibro en sus personalísimas y bien sentidas baladas I could have lie y Under the bridge.

Con un sonido que explora y nace de ambientes completamente diferentes para quienes escuchabamos ya a la banda, y para quienes componen la banda. Existió y seguirá existiendo este brillante disco para darle ese pequeño giro al funk y hacerlo más fuerte, más grueso y más a mi gusto.

Calificación del disco: 9

LM

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Lock,Stock and two smoking barrels

Lock, Stock and two smoking barrelsAntes de hablar del disco, es importante hacer notar lo que debería ser obvio pero que en este caso es esencial, la simbiótica relación que hay entre la película y su banda sonora. Gran parte de la majestuosidad de Lock, Stock and two smoking barrels se debe a su banda sonora; el lazo que logra unir una rola con otra haciendo que la banda sonora pueda considerarse un producto aparte, es la película. Por lo que es de gran ayuda, ver la película para sacarle lo mejor al disco que ayer nos sirvió de pretexto, para el Audio Smoking Sessions Vol. 13 

Han pasado casi veinticuatros horas desde nuestra semanal discada de cada día de la luna, y el sabor de boca, sigue ahí… placentero, humeante y relajante. Gracias a los brebajes brindados por mi tocayo y a los recuerdos, sensaciones y sonidos que nos deja la banda sonora de Lock, Stock and two smoking barrels.

La aventura comienza con una rolita bastante roquera, de la banda inglesa Ocean Color Scene. Una energética rola, con un sonido de guitarra que nos trae a la mente la tradición roncarolera inglesa.

We grow copious amounts of ganja, yah? And you’re carrying a wasted girl and a bag of fertilizer. You don’t look like your average horti-fucking- culturalist!

Police and Thieves, esta conocidísima (no por esto mala) rola de Junior Murvin, después versionada por The Clash aumentándole la fama, es la segunda canción. La voz aquejumbrada del exwailer y el cadencioso reggae introducen otro de los ingredientes que hacen especial a la película y al soundtrack: Policías y ladrones.

Spooky de la cantante inglesa Dusty Springfield, también participe en la banda sonora de Pulp Fiction, es la tercer rola del disco. Sensual, como lo es todo lo adornado con la dulce voz de la Sra. Springfield. Es una canción que nos trae el elemento soul al disco, que será recurrente en lo que nos queda del mismo.

-Shotguns? What, like guns that fire shot?
-Oh, you must be the brains of the operation. Yes, guns that fire shot.

Drum and bass, pues también hay momentos de fiesta que necesitan ser ambientados, y para ello Guy Ritchie trajo a E-Z Rollers que con Walk this land, una pieza bailable y con arreglos bastante pachecos, para adornar una eufórica borrachera.

Oh come on, not now… you fuckin….

Otra de esas rolas famosas que dificílmente pueden entrar en la banda sonora de una película por el significado que ya tienen, pero que esta ocasión es una de esas sanas excepciones. Estoy hablando de I Wanna be you dog, por la banda The Stooges.

-Just get me a sample.

-No can do.
What’s that? Some place near Katmandu? Meet me halfway, mate.

Look, it’s all completely chicken soup.
It’s what?
It’s kosher. As Christmas.
The Jews don’t celebrate Christmas, Tom.

Si alguna vez te sientes traicionado, te tengo la canción perfecta. Why did you do it, de Stretch. Este cantante que fuera productor de muchos de los discos de 2PAC Shakur. Un bluesito quejumbroso, casi llorado como debe ser un buen blues.

-Ah shit, I’ve been shot.

-I don’t fucking believe this. Could every stop getting shot?

Oh Girl de Evil Supertars es la octava canción del disco y tal vez sea la única que no me gusta del mismo. Es algo de eso que llaman indie y tiene un martilleante sonido que puede hacer la canción más larga de lo que en realidad es.

Yeah, little bit of pain never hurt anybody. If you know what I mean. Also, I think knives are a good idea. Big, fuck-off shiny ones. Ones that look like they could skin a crocodile. Knives are good, because they don’t make any noise, and the less noise they make, the more likely we are to use them. Shit ‘em right up. Makes it look like we’re serious. Guns for show, knives for a pro.

La canción seleccionada para acompañar la escena más importante en la trama de la película, y el momento cumbre de la misma es Zorba the Greek, en la versión de los Gypsy Kings. Otra conocidísima canción con elementos técnicos de alta manufactura.

Me brinqué hace rato una canción de James Brown, para no repetir el tema. Pero este importantísimo artista del soul y del funk. Viene dos veces a esta banda sonor, con la canción The Boss y The Payback, que aparte de ser excelentes piezas musicales, cumplen su función de comparsa en la película a la perfección.

Para cerrar el disco, Guy Ritchie nos pone otra canción setentera de Pete Wingfield 18 with a bullet otra rola que logro treparse a las principales listas de popularidad de la época. Que es también, la canción que cierra la película.

Ser tan ecléctico le da mucha fuerza al disco, lo cual es obvio por tratarse de la banda sonora de una película. Pero tiene la peculiar virtud de meter canciones muy conocidas, que regularmente tienen ya un efecto y evocan sensaciones diferentes en las personas, en la película. Algo que escapa a mi entendimiento es la diferencia entre la versión inglesa y la norteamericana del mismo soundtrack . Que debe responder a una cuestión de mercado, pero es la diferencia es amplia, la versión europe cuenta con más música y más diálogos.

Es este un soundtrack complementado por una excelente película, que nos muestra la importancia que tiene la música en cualquier filme, que muchas de las veces, pasa desapercibida.

Es recomendable pues, ver la película y escuchar el disco, o ver el disco y escuchar la película.

It’s been emotional

LM




Tomala!

Tomala!En nuestra discada de la noche anterior, tuvimos un disco bastante funkero, tuvimos Tomala (2002) del grupo chileno Los Tetas. Fue como lo han sido todas las noches de Audio Smoking Sessions, una llena de sonidos, palabras (unos las cantan otros nomas las dicen) y por supuesto, algo de humo.

Los Tetas es una banda de fuTomala!nk ya disuelta, creada a mediados de los noventa por Pepino (batería), Rulo (bajo) , C-Funk (voz, teclados y guitarra) y Tea Time (scratch y vocales). Ya para el disco que nos tocó escuchar (Tomala), Tata había reemplazado a Pepino en la bateria y es en 2002 cuando sale a buscar oídos el disco que sirvió como pretexto para nuestra más reciente tertulia musical; Tomala 2002.

Definitivamente nos encontramos ante una pieza  peculiar que introdujo (al menos para mí) un género musical no muy explorado en latinoamérica, el funk. El disco comienza con un intro de película setentera, que bien podría estar ambientando una serie televisiva de detectives o una película de Quentin Tarantino. Para continuar con el muy escuchado tema I like, donde nos muestran su versatilidad an cantar en tres lenguas (alemán, ingles y español).  Entramos después en la parte flojita del disco, o al menos la que menos me gusto a menos que ustedes tengan una opinion menos dura. Primero la canción Sistemas, donde podemos escuchar un funk como en todo el disco, pero donde le pediríamos algo diferente a los músicos. Después llega Funkee Monkee otra canción con su influencia soul que puede ser algo lenta, y donde tal vez me deja esperando algo con más sabor. Despertar (el siguiente track) es el preludio para el levantón del disco, parece como un intro para lo mejor del disco. Tomala! La canción que le presta el nombre al disco nos trae ya al sonido que será predominante en el resto del mismo: El FUNK (así con mayúsculas). Underground Side, ya con una letra con contenido sexual ambientada por una música con contenido sexual para pasar a la Funky Fiesta, una canción que bien puede ser como preludio para… ahorita regreso.

Ya un poco más relajado, seguimos con el disco y las dos mejores rolas del mismo Como quisiera decirte e instrumental, ahora sí con el tan prometido, ergo esperado, funk, en todas sus cuatro letras. Te quiero así otra funkanción con un comienzo bastante alegre y un rapeo rápido, sin dejar el característico guitarreo funkero. I’ll be back me vuelve a sonar a un soul que amenza con quedarse en mi playlist y Ya me voy, el colofón del disco que viene con su bonus track “escondido”.

Es Tomala! (2002) el disco de Los Tetas. Un disco funkero y muy respetuoso con la música, reutilizando con gran técnica elementos que los grandes maestros del funk ya utilizaron. Un disco que hace un buen uso de legado de Isaac Hayes, Curtis Mayfield, George Clinton y el Parliament-Funkadelic y de la principal figura del género James Brown.

El disco recibió las calificaciones de 8.5 y 9, por los montadores de discos Luis (Leal y Mendoza), respectivamente. Y como las habituales discadas de todos los lunes, llenaron el ambiente de músico y humo en Akktorama RadiO!

 


Mystic Love | Audio Smoking Sessions vol. 11

SMystic Lovei te gusta el reggae y el jazz, definitivamente podrás conectarte con este disco, que tenemos hoy en el Audio Smoking Sessions 2.0, Mystic Love (1997), de Los Pericos.

Es un disco de 1997, producido por EMI Music. Es el quinto disco de la banda y el primero producido en su propio estudio Robledo Sound Machine, en Buenos Aires, para luego ser mezclado en Los Angeles, California.

Este disco es considerado la madurez de Los Pericos. Es donde la banda parece decidirse por explorar el reggae original e indagar en su raíces, y siendo honesto para con ellos, lo logran y ahí es donde está la principal carencia del disco, en sonar demasiado a música que ya habíamos escuchado y que había nacido veinte o treinta años antes.

El disco tiene dos partes identificables, recodándonos a aquellos LP’s o casettes que tenían que darse la vuelta. La primera con canciones monótonas y aburridas como “Sin Cadenas”,”Pupilas Lejanas”, “Monkey Man” o “La Hiena” y la segunda más experimental con “Ska Tijuana” ,”Islandia”, “Rata China” o “Mónaco GP”.

Todas las canciones de este disco fueron compuestas por Los Pericos, a excepción de los dos covers que la componen, Monkey Man y Los libros de la buena memoria, compuestas por Toos Hibbert y Luis Alberto Spinetta respectivamente.

Nuestro Audio Smoking Session, tuvo sus altos y sus bajos musicales. Mystic Love es un disco que contiene algunas buenas canciones acompañadas de muchos (bastantes) refritos, lo que hace al disco inconsistente, guango. Pero es necesario, también, rescatar algunos temas con excelentes arreglos, y donde logran comunicarse de buena forma con un jazz bastante rico y disfrutable. Es un disco, recomendable, y que para su servidor, mereció la calificación: 7 (regular).