Letras, sonidos y otras hierbas

this is tijuana

Escuchando Tijuana for Dummies, de Hiperboreal
Pamboleros de México: Welcome to Tijuana.

Los invito a escoger aleatoriamente un punto cualquiera, ahora, agarren las casitas que vienen en el monopoly y arrojenlas en ese lugar; así se ve Tijuana y así precisamente, nació Tijuana, la horrible. Caos de casas, negocios, naves industriales y carreteras con baches, muchos baches; llena de gente que solo está quieta cuando está drogada o cuando quiere ir a San Diego.

Si llegan al aeropuerto lo primero que verán son casas escondiendo cerros; si llegan a la central camionera, lo primero que verán son cerros escupiendo casas; y si llegan por carretera, lo primero que verán es esa otra Tijuana, esa que no siente verguenza de ser mexicana. Esa Tijuana, que no tiene visa.

Llena de paradojas y de paraditas, orgullosos de llegar a primera y de poder salir de la primera. Un gigantesco collage de historias y anécdotas en gerundio, así es Tijuana, méxico. Una ciudad mexicana que quiere no serlo; una ciudad en un claro fuera de lugar, una ciudad en off side. Una ciudad que siempre ha querido brincar al primer mundo, brincar a la primera división y sin pagar pollero.

23 de marzo de 1993, 11 de septiembre de 2001 y el 21 de mayo de 2011 son las tres fechas más importantes de la historia de la ciudad, y les aseguro que el tiempo me dará la razón. En la última, Tijuana, cumplió un sueño; el sueño de tener un equipo de futbol profesional en la primera división. Los intentos habían sido muchos, infructuosos y en algunos casos hasta ridículos (¿Trotamundos? ¡No me chinguen!).

Desde la temporada 1989-1990 cuando el equipo Inter de Tijuana llegó a la final de la segunda división (entonces así se llamaba, como debe ser). Nació el sueño. Recuerdo haber ido a ese partido, habían perdido en León 3-0 y después empatamos en Tijuana 1-1.

Inter de Tijuana

Inter de Tijuana

Después la historia siguió embarrando a la ciudad de equipos de nombres feos, peores uniformes y pintando nuestro futbol de azul (perdiendo finales). Chivas Tijuana, Nacional Tijuana, Tijuana Stars, etc. etc. hasta desembocar en los Xoloitzcuincles de Tijuana (innegable la fidelidad a la tradición tijuanense).

Gracias a el Club Tijuana Xoloitzcuincles hoy Tijuana puede presumir de algo, de tener un equipo de futbol en la primera división nacional. Esta ciudad en proceso de desmexicanización, a partir de los próximos meses encuentra otro pretexto para pelearse con el resto del país. Chinolas y oaxacos no tienen equipo; nosotros, los regios y los chilangos (toluqueños, jalisquillos, pachuquenses, queretanos, pipopes y demás, para nosotros son todos chilangos) estamos en otra liga. El reto que ahora tenemos como ciudad, es convertirnos en una ciudad futbolera, tenemos que desdesmexicanizarnos. En los noventas, jugar, hablar o ver futbol en tiyéi, era chinlanguísimo (naquísimo pues). Hoy, está curada ir los domingos al soccer. Ahora en primera división debemos lograr que los viernes en el estadio caliente sean igual de nice, que llevar a tu morra a cenar a Gaslamp. Solo logrando eso, sobrevivirá el futbol tijuanense. Y eso, nos toca a nosotros. El Club, tiene el reto deportivo de lograr un equipo que se quede, empresa nada fácil. También, lograr brindarle identidad tijuanense al equipo; que ahí la llevan. El futbol, se sigue viendo raro desde Tijuana. Es como ver un partido parado en el banderín del corner. Como ejemplo, un par de anécdotas….

Suelo caminar hacia mi trabajo por Boulevard Aguacaliente, uno de los más transitados en tijuas; Suelo hacerlo, con una mochila que porta orgullosamente el logotipo del glorioso Cruz Azul. Hoy por la mañana no fue la excepción. Haciéndolo escuché un grito con ese tonito golpeado que tenemos los norteños: “Puro Xolos compa.” Y sí, pensé, esos neonatos aficionados ya se ganaron el derecho de hablarme como a su igual.

Siempre fui a la masakre, conocí al chumbi, al yair, al cholo, al piwi, al gallo, al guayaba, al fredy etc. Hasta recuerdo que le pusimos el apodo a la soraya; engañabamos al seguridá, fumabamos mota, y muchas veces ví bailar a la peggy. Un día, llegué al CREA, ansioso de volver a toparme con amigos y ser la masakre como siempre; pero me topé con un tipo con el tatuaje de la rebel, diciéndole a la masakre qué hacer.

Lucho (la parte + azul de ed+hdm)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s